jueves, 9 de noviembre de 2017

Vaquerizo que se dedique a la música

Las declaraciones de Vaquerizo no han gustado a nadie, y a mi tampoco. La acosada no tiene porque cortar ningún rollo, porque el rollo es de mutuo acuerdo y en ese caso no sería una acosada. Este no es un asunto como para considerarlo políticamente correcto, es que debe ser así, es que no podemos volver a los tiempos donde la mujer tenía que ser intimidada si o si.

   No sabemos como le habrá sentado a Alaska, o si va a salir en su defensa, algo muy propio en las parejas, pero hay cosas que resultan inadmisible. El acoso además tiene una cara oculta muy desagradable, algunas han perdido hasta el puesto de trabajo, no toda acosada tiene posibilidades de encontrar un puesto de trabajo al día siguiente. Están saliendo casos de actores de pedigrí que amparándose en su valía como actor y en el dinero que dejan a la industria cinematográfica abusaron de compañeras, el ansiado papel a veces tenía un precio alto que pagar.

  Que ahora venga Vaquerizo a llamarlas tontas por dejarse intimidar y no cortar el rollo resulta de mal gusto.

Objetos que aparecen y desaparecen.


Se conoce con el nombre de Jotts. Y aqui narro mi experiencia.

La primera vez que me sucedió fue estando en Sevilla, al menos que recuerde de forma precisa y clara, corría el año 2011 y fue al mes de fallecer mi madre, tenía un reloj de pulsera por el que sentía mucho aprecio, y un buen dia no lo veo, me volví loca buscándolo por todo el piso, y ya por la noche lo di por perdido, entonces apareció en un lugar donde ya antes había buscado, pensé que a lo mejor era cosa de mi madre para decirme que estaba en cierta forma conmigo; luego en San Juan me volvió a desaparecer en dos ocasiones que yo recuerde, para luego volver  a aparecer, fue entonces cuando me sentí bastante intrigada, no era un despiste mio, y eso que lo soy, pero no era el caso, luego vendría el tema de las tijeras que recuerde por lo menos en tres ocasiones me han desaparecido de su lugar habitual para aparecer en dos ocasiones dentro de una caja de plástico, y en otra donde había mirado antes y no estaba con total seguridad. 
   Lo ultimo ha sido un tenedor labrado algo especial que perteneció a una cubertería de mi madre procedente de Marruecos, solo me queda uno, los otros se perdieron con la mudanza, pues bien,hará unos días fui a echar mano de él y no estaba en la caja de los cubiertos, miré varias veces y pensé que lo habría tirado sin darme cuenta, pero ayer apareció boca abajo cosa que también me extrañó pues nunca los dejo así, también me ha desaparecido un cuchillo de cortar el pan con el mango de nácar blanco, hace ya por lo menos un mes que lo echo en falta y no está por ningún lado. Parece que va por rachas, pues antes del asunto del cuchillo y el tenedor hacía por los menos 8 o 9 meses que no me desaparecía nada. 
   Es un poco mosqueante, no soy nada original contando esta historia, pues hay varios blogs por Internet de personas que sufren este fenómeno.

Nostalgia de un siglo.

Soy seguidora de Nigel Fowler Sutton desde hace un par de años. Un día por casualidad buscando información sobre Rusia, encontré un vi...