domingo, 2 de abril de 2017

Historias de Praga, la ciudad mas misteriosa de Europa.

Siempre que alguien me ha preguntado cual de las tres elegir,Budapest, Viena o Praga caso de no poder visitar las tres, siempre les digo que Praga o Praha en checo.

En Praga hay mucho que ver, la ciudad fascina por el misterio que ejerce en el visitante, sobre todo occidental.
   No voy a hablaros de la ciudad o lo que se puede ver, que es mucho, sino de una  historia acaecida en el siglo XVI. 

Allí en Praga vivía un rabino Jehuda Löw, nacido en Polonia en 1520,Wikipedia lo define como estudioso del Talmud, posiblemente lo fue, pero su fama se debe a los poderes que ejercía como practicante de la magia kabalística. 

Las proezas de Löw llegaron a oídos del emperador Rodolfo, muy aficionado a este tipo de cosas. Un día le llamó al castillo y le pidió que le demostrase lo que podía hacer. El rabino escuchó la petición, que era ni más ni menos que se apareciera el patriarca Abraham, y otros cuantos más y el rabino aceptó el reto. 

El día previsto se convocó en el castillo a los nobles para que fueran testigos de lo que Loew iba a hacer. 
   En un salón inmenso que habitualmente servía como sala de baile, se pusieron sillas y una tarima donde Loew se subió, iba previsto de un arcón  y una cortinilla, rodeó el arcón con la cortina y se metió él también, al rato quitó la cortina, abrió el arcón y de allí salió un hombre de más de dos metros con barbas blancas, los presentes se asustaron y salieron corriendo.El techo comenzó a bajar como si fuera a aplastarlos y las puertas se cerraron solas, sin poder salir de allí.Este hecho está documentado como cierto, y se ha especulado mucho como pudo hacerlo ¿ fue una vulgar magia, con espejos de algún tipo? no se sabe a día de hoy como lo logró, pero lo cierto es que los que estaban allí presentes vieron lo que esperaban.

La proeza más conocida de Loew fue la creación del Golem, una figura de barro a la que le insufló vida y trabajaba para él, le metía un papel en la boca y decía unas palabras mágicas, el sábado el Golem descansaba, pero un día se le olvidó quitarle el papel y el Golem se volvió como loco, destrozando por el barrio todo lo que encontraba a su paso. Cuando al final consiguió quitarle el papel, decidieron enterrar la figura de barro en el desván de la sinagoga Maisel, más conocida como viejo-nueva. Hará unos años una revista esotérica la visitó y abrieron el lugar, lo que allí hay es algo abultado y grande, cubierto con algún tipo de argamasa, pero algo hay hay.

Un siglo más tarde unos alumnos que estudiaban en la biblioteca retaron a su profesor,rabino también, a que subiera al desván y viera lo que allí había,nadie había subido después de que lo metieran allí, el rabino subió con una vela todos los escalones que llevan al desván, bien alto por cierto, y bajo a los pocos segundos con el rostro lívido, solo atinó a decir unas palabras: allí no debe subir nadie bajo ningún concepto.

Aspecto del Golem en el cementerio 

La sinagoga Maisel es grande y se visita, pero solo en la planta baja, donde esta la sala de oficios y otros lugares donde  los alumnos aprendían.

Si van a Praga no se vayan sin verla.

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