sábado, 26 de noviembre de 2016

Jugando con mi imaginación.


Me encanta ver imágenes del pasado, de un pasado que se me antoja remoto. Entonces no existía el color, pero el fotógrafo las coloreaba, eran postales coloreadas, aquí en España no fue una tradición o una técnica muy utilizada, en Rusia si.


Cuando llegaba el fotógrafo con su trípode, muchos se quedaban extasiados, mirando al artilugio, hablamos de finales del XIX principios el XX. Hoy nada nos sorprende, por lo menos a mi, y me encantaría que algo me sorprendiera. Nos hemos acostumbrado a hablar de vanalidádes, en la prensa veo una guerra entre las Black, las tablettes,,y algún artilugio más, no me interesa esa información. Yo ahora ando con la máquina de fotos estropeada, y alguna amiga me dijo cómprate una tablette, como si en ello me fuera la felicidad. No necesito mas artilugios. 

Muchas veces me pregunto cuando veo fotos muy antiguas ¿ que fue de esas personas? ¿cuando fallecieron? ¿Como es posible que me interese por gente anónima¿, pues yo , soy yo, y mi imaginación, y me gusta jugar con ella.Hoy es posible conocer la vida y milagro de cualquiera, el face, el Twitter, el Linkidend,  y los nuevos que han salido, te permiten husmear en la vida de la gente, saber que hacen, a donde van, que comen y alguna cosa más.Yo cada vez soy más prudente en cuanto a dar información sobre mi. Porque en el face hay de todo, hay gente que entra a husmear y preguntarse cosas del tipo ¿ y de que vive?  ¿ que hace los fines de semana? ¿ Y como es que puede viajar? y mas cosas. Al final muchos preferimos escondernos detrás de una coraza.Estoy en hibernación, una especie de eremita moderna. 
Y voy a terminar con otra foto, con ese encanto que tienen algunas .



Las 50 sombras machistas.

Cuando Erika L Mitchell terminó su manuscrito, se encontró con el dilema que se encuentran muchos autores, que las editoriales por motivo...