domingo, 28 de febrero de 2016

El alma de las ciudades


Que las ciudades tienen alma lo he sabido con el tiempo, el tiempo te da sabiduría.

Cuando llegas a un sitio la mayoría se fija en los monumentos, son importante, a quien le amarga un dulce, pero una vez que haz visto el monumento si no hay nada más en el alma de la ciudad te quedas vacía y con ganas de salir corriendo.

La belleza física también  es relativa, al 90% de las personas le gusta Barcelona pero no al 100%, he puesto Barcelona como ejemplo pero podría ser cualquier otra, a mi Segovia no me gusta, no me pregunten por qué, porque no lo sé.

El alma de las ciudades es el de las personas en definitiva y la energía de la tierra, hay cosas que te van y cosas que no, el concepto bueno o malo no tiene mucho sentido aquí.


Granada para mi fue una ciudad con mucha magia, pero hace muchos años que no voy, si volviera ¿ seguiría encontrando el encanto que en su momento tuvo para mi? Yo tampoco soy la misma, por eso prefiero no hacer conjeturas.

La magia y la sincronicidad a veces van unidas, bueno yo diría que puede ser hasta lo mismo.

Ahora mirando la vida en retrospectiva recuerdo mi llegada a Fés y de como fluía con la ciudad pero en aquel momento no fui consciente.

Recuerdo un viaje a Praga y como me sentí a gusto en la ciudad al margen de sus monumentos y recuerdo otros viajes que no dejaron ninguna huella y casi he preferido olvidar.

También hay ciudades neutras, es lo mismo que cuando ves a alguien y dices : Ni fu, ni fa.

Hay Tre lugares que me gustaría mucho visitar: Rusia ( S. Petesburgo y Moscu)  Bulgaria y Motenegro. 


Si la gente se decanta por Roma o Paris o el Caribe yo me decanto por el alma eslava, todavía no sé porqué.

Kosher Madrid.

Hace unos años la comunidad judía de Madrid lo tenía complicado si querían alimentos kashrut, aparte de la ternera y el pollo que se ven...