lunes, 27 de abril de 2015

El siglo de los dictadores


                                                       


No es la primera vez que hablo del culto a la personalidad en sus distintas facetas, pero en la era de internet y la información  se  impone separar el grano de la paja: De lo que es un personaje a la visión que se da de él a veces media mucho, una veces la culpa la tiene él, da una imagen falsa, pero los acólitos, el circulo intimo también favorece mucho este culto absurdo.

La mayoría predica el : Haz lo que yo digo pero no lo que yo hago, y podría comenzar la lista, no hace falta hilar tan alto en la vida cotidiana también nos encontramos con este tipo de personajes/personajillos.

Veamos algunos ejemplos: Lenín, durante años, casi un siglo fue  vendido como un asceta al que casi nos lo pintan como misógino, a este Señor parece que no le gustaban las mujeres, ahora  sabemos que de eso nada, le gustaban, aunque no fue un mujeriego empedernido como Stalin, fue además un tacaño redomado, pero para sus más allegados era  un hombre humilde, él y su esposa, que debía estar cortada por el mismo patrón. De esta “humildad” hay versiones, elegantes eso si, asi la Kollontai, tiñe de humildad marxista lo que era simplemente pura tacañería o bien él dio una imagen falsa y se cuidó mucho de mostrar su verdadera personalidad.

Otro humilde es Fidel Castro durante años presentadol como un hombre que se apañaba con poco, pero Internet y algún que otro libro nos está descubriendo su verdadero rostro. Fidel de cara a la galería es un hombre humilde, va siempre vestido con su uniforme verde/olivo ( ya no) pero detrás había un mundo de lujo al alcance solo de capitalistas, embarcación para pesca submarina, varias casas repartidas por la Isla ( algunas en lugares que ni los cubanos saben que existe) productos biológicos importados de Italia, una planta embotelladora de agua en el Punto Cero, porque tiene miedo de que lo vayan a envenenar y  un rosario de conquistas amorosas bien ocultadas, mientras que la mujer atiende a los hijos, luego se atreven a hablar de liberación de la mujer.

Y por le flanco derecho , ahí tenemos a un Franco convertido en Caudillo por la gracia de Dios, asi Franco también era de pluma fácil a la hora de firmar sentencias de muerte a garrote vil y a veces decía por presión, pero afortunadamente Dios estaba detrás “animándolo “ en su particular luchas contra los rojos.

Veamos otro ejemplo de abuelito feliz: Pinochet, sus seguidores ven en el a un gran gobernante un, ejemplo a seguir, se olvidan que Pinochet dio un golpe de estado con el beneplácito de USSA, que metió a miles de personas en un estadio y hubo una masacre, a Victor Jara le cortaron las manos, pero esto se obvia y  aplauden a un personaje siniestro.

No hay dictadores buenos y dictadores malos, todos estos están cortados por el mismo patrón y de ellos hay que huir como de la peste.

Casi podría haber titulado a este articulo : Muertos de primera y muertos de segunda.

El papel  de Lenin en la liberación femenina tuvo su lógica en una Rusia zarista y feudal, pero ni aun así  lo comparto en su totalidad, Lenin actuó como cualquier burgués mas cuando se anamoró de la celebre Inessa y le puso los cuernos a su esposa, con el agravante de que no quiso darle el divorcio¿ pero y en la Cuba de Castro,, podría la mujer de Fidel engañarle no ya con un centenar, solo con uno? 

Todos estos son libertadores de pacotilla, casi estoy por decir que han sido Rajoy y ZP los que mas han hecho por la mujer.

El siglo de los dictadores perfectos quedó atrás.

Cuando se escribe y para quien se escribe

Para escribir hay que tener dentro el germen y el Don, lo pongo en mayúsculas, porque solo lo tienen unos cuantos, el germen lo tenemos...